Una de las preguntas que más recibimos en Lévore es: "¿Voy a notar resultados después de la primera sesión?"
La respuesta es sí. La mayoría de las personas comienza a observar cambios desde la primera aplicación. Sin embargo, es importante entender cómo funciona la depilación definitiva para tener expectativas realistas y aprovechar al máximo el tratamiento.
La depilación definitiva es un proceso progresivo. Cada sesión produce avances visibles, pero el resultado final se alcanza respetando el plan completo de tratamiento.
¿Qué sucede después de la primera sesión?
Después de la primera sesión, el vello no desaparece de inmediato. Durante los días siguientes, el láser continúa actuando sobre los folículos pilosos que fueron tratados. Entre los 10 y 20 días posteriores, esos vellos comienzan a desprenderse de forma natural, un proceso completamente normal que muchas personas confunden con un nuevo crecimiento.
Los cambios más frecuentes que suelen observarse son:
- El vello tarda más tiempo en volver a crecer.
- Los nuevos pelos aparecen más finos y débiles.
- Se reduce la cantidad de vello en la zona tratada.
- La piel se siente más suave y uniforme.
- Disminuye la irritación causada por el rasurado frecuente.
Cada cuerpo responde de manera diferente, pero estos cambios suelen ser el primer indicio de que el tratamiento está actuando correctamente.
¿Por qué no desaparece todo el vello en la primera sesión?
Esta es una de las dudas más importantes y tiene una explicación muy sencilla.
El vello atraviesa un ciclo natural compuesto por distintas etapas de crecimiento. El láser solo puede actuar eficazmente sobre aquellos folículos que se encuentran en la fase anágena, es decir, la etapa de crecimiento activo.
Como no todos los vellos están en esa fase al mismo tiempo, cada sesión trata un grupo diferente de folículos.
Por ese motivo, es imposible eliminar todo el vello en una única sesión. Las aplicaciones sucesivas permiten alcanzar nuevos folículos cuando ingresan en su fase activa, logrando una reducción progresiva y duradera.
¿Cuánto vello puede eliminarse en la primera sesión?
No existe un porcentaje exacto que sea igual para todas las personas, se estima que durante la primera sesión puede eliminarse aproximadamente entre un 10 % y un 25 % del vello tratado.
Este porcentaje depende de diversos factores, entre ellos:
- La zona del cuerpo.
- El grosor y color del vello.
- El tipo de piel.
- La edad.
- La influencia hormonal.
- La respuesta individual de cada cuerpo.
Por eso, dos personas que realizan exactamente el mismo tratamiento pueden experimentar una evolución diferente.
¿Es normal que parezca que el vello vuelve a crecer?
Sí, y de hecho es una de las consultas más habituales.
Después de la sesión es frecuente observar que algunos vellos parecen seguir creciendo. En realidad, muchos de ellos están siendo expulsados por el propio folículo y terminarán cayendo durante las semanas siguientes.
Al mismo tiempo, comenzarán a aparecer otros vellos que antes permanecían en reposo y que serán tratados en las próximas sesiones.
Este proceso forma parte del funcionamiento normal del tratamiento y no significa que la depilación no haya sido efectiva.
La constancia es la clave del éxito
La depilación definitiva no consiste en eliminar el vello de una sola vez, sino en tratar cada folículo cuando atraviesa su fase de crecimiento.
Por eso es tan importante respetar los intervalos entre sesiones indicados por el profesional. Interrumpir el tratamiento o espaciar demasiado las aplicaciones puede retrasar los resultados.
En cambio, mantener la constancia permite que cada sesión actúe sobre nuevos folículos y que la reducción del vello sea cada vez mayor.
Entonces... ¿vale la pena empezar?
Definitivamente sí.
La primera sesión marca el comienzo de un cambio que muchas personas empiezan a notar pocas semanas después. El crecimiento se vuelve más lento, el vello comienza a debilitarse y la piel recupera una sensación de suavidad que mejora sesión tras sesión.
